Las tomas de tierras se multiplican alrededor de las ciudades
“Mi nombre es Antonella, tengo once años, quiero decir que necesitamos un pedazo de tierra para hacernos una casa, porque vivimos en alquiler y nuestros papás no pueden trabajar por el tema de la pandemia, queremos que nos den un poquito de tierra, queremos vivir en un barrio tranquilo…’

Con el hambre, las enfermedades y la indigencia masiva ha surgido un movimiento popular masivo para apoderarse y colonizar tierras abandonadas en la periferia de las ciudades, principalmente Buenos Aires. Huyendo de los estafadores de la oligarquía chupasangre que tildan a los okupas de “malvados criminales infrahumanos” en sus medios burgueses, familias enteras y miles de niños se organizan y acampan en sus nuevas parcelas. Y esto a pesar de los feroces ataques de la policía, las bandas de derecha y tal vez las tropas federales. Sobreviven de la ayuda mutua y la solidaridad, sin agua, ni alcantarillado ni luz en el barro invernal.
–En América Latina, la propiedad de la tierra fue siempre el derecho sagrado del opresor rico, por la fuerza bruta desde la primera invasión. Sigue siendo una gran base de la tiranía capitalista que condena a la mayoría a una vida de penurias. Argentina es una tierra en bancarrota de riquezas incalculables, eternamente pagando dinero ensangrentado e intereses sobre deudas tóxicas a los bancos, fondos y multimillonarios administrados por Estados Unidos.

Argentina está despoblada, gran parte de ella es tierra de ranchos degradados y vacíos de mega propietarios. Este último movimiento de ‘Tierra y Libertad’ podría barrer América Latina, si no es reprimido por escuadrones de la muerte de la derecha fascista y su Estado. Como antes, especialmente en Brasil, la única forma de sobrevivir puede ser poner nuestros cuerpos en la tierra y poco a poco vamos creando nuestros propios barrios nuevos.
Toma de tierras en Guernica: histórica movilización, ataque de patotas y un herido de bala
ANRed https://www.anred.org compartido con agradecimientos
Ayer, se realizó una movilización nunca vista en Guernica para evitar el desalojo y bajo la consigna de “Tierra para vivir”. Mas de 3 mil personas marcharon por las calles de la ciudad hasta el Municipio donde fueron recibidas por el comisario y el secretario de Gobierno.

Mientras la gente marchaba, una patota irrumpió en el predio quemando las chozas precarias y propinando disparos. Los funcionarios se comprometieron a detener los hostigamientos de la patotas y considerar la asistencia de provisiones a las ollas populares y copa de leche que se realizan para alimentar a los niños.






